Saturday, June 15, 2013

LA TASA DE CRECIMIENTO PARA EL 2013 EN ARGENTINA NO SUPERARÍA EL 2,1%: LA MÁS POBRE DE LA REGIÓN.

El 'viento de cola' sigue soplando a favor de la Argentina. Pero la Argentina no aprovecha la oportunidad. De acuerdo a la consultora Economía & Regiones, el buen comportamiento de la industria automotriz de Brasil alienta a la economía local pero... no alcanza, por si sola dotar de fuerte dinamismo a todo el sector manufacturero. En este sentido, las trabas a las importaciones y el cepo cambiario seguirían impactando negativamente al resto del sector industrial.


La recuperación del nivel de actividad en Brasil es positiva para la industria automotriz. Sin lugar a duda, el mayor crecimiento de Brasil será determinante para nuestra industria, que ya muestra una sensible mejora cuando se analiza su comportamiento en los primeros 4 meses del año. Sin embargo, el impacto de Brasil será más micro que macroeconómico y sólo afectaría a algunos mercados puntuales.

Durante los últimos 5 años la tasa de crecimiento de Argentina se desaceleró considerablemente. Con una tasa anual promedio del 3%, Argentina sería el país con el menor crecimiento promedio del Cono Sur en el período 2008/2013, ubicándose por debajo de Uruguay (5.6%); Chile (3.9%) y Brasil (3.3%). A su vez, en 2013, también presentaríamos la tasa de crecimiento más baja de Latinoamérica.
 
Paralelamente, Argentina sería el país con resultados más pobres en materia de desempleo.
 
Según datos oficiales del INdEC, la tasa de desempleo dejó de tener una estructural tendencia
bajista en 2008. 
 
En el 1er. trimestre de 2013 el desempleo subió a 7.9%, apenas por debajo del nivel del mismo período de 2008 (8.3%), pero por encima de los primeros 3 meses de 2012 (7.1%) y 2011 (7.4%). 
 
En la actualidad la tasa de desempleo en Brasil es del 5.5%, 2.4 p.p. (punto porcentual) más baja que en 2008 (7.9%). Paralelamente, en Chile es 6.4%, 1.6 p.p. más bajo que en el mismo período de 2008 (8.0%). Algo parecido sucede en Uruguay, en donde la tasa de desempleo actual es 6.7%, ubicándose 1.3 p.p. por debajo del nivel del 1er. trimestre 2008 (8.0%).
 
La menor tasa de crecimiento y el desempeño del mercado laboral en Argentina no son consecuencia de que “el mundo se nos vino encima”. Por el contrario, el mundo sigue jugando a favor y nuestras inconsistencias de política económica impiden que lo aprovechemos en su totalidad.
 
En este sentido, la política de financiamiento es una de las mayores inconsistencias de nuestra política económica. Nuestro país se encuentra fuera de los mercados internacionales de crédito y ha desaprovechado estos años, en los que el costo de financiamiento ha sido el más bajo de la historia. Esta decisión, mal llamada“política de desendeudamiento”, tiene costos en materia de infraestructura, educación, productividad, crecimiento, empleo y desarrollo económico.
 
Centrándonos en la esfera de la economía real, cuanto más crezca el comercio internacional y la economía mundial, más jugará el mundo a favor de Argentina. Más aún si dicho crecimiento se centra en los emergentes en general y en Brasil en particular.
 
Con una tasa de crecimiento mundial cercana al 3,3% en 2013 y que se incrementaría en 2014, el mundo seguirá demandando nuestras exportaciones y sosteniendo el nivel de actividad local.
 
Sin embargo, lo más importante es que el actual patrón de crecimiento del comercio internacional y de la economía mundial favorece a la Argentina. Nuestros principales demandantes de exportaciones y socios comerciales se encuentran entre los países que más crecen.
 
Hay 3 velocidades diferentes de crecimiento. Los países emergentes son los que más crecen, seguidos por USA. Por el contrario, el nivel de actividad en la Eurozona es el más débil de todos.
 
El crecimiento mundial está siendo traccionado por el mundo emergente, que continuaría encabezándolo con una expansión de 5.3% (2013) y 5.7% (2014). Puntualmente, Brasil crecería 3% (2013) y 4.0% (2014)1. China también crecería más. Su PBI se incrementaría 8.2% (2013); 8.4% (2014), superando su comportamiento de 2012 (7.8%). 
 
Al mismo tiempo, USA crecería 1.9% en 2013 y 3.0% en 2014. Paralelamente, Japón crecería 1.6% (2013) y 1.4% (2014), mientras que Europa seguiría en crisis en 2013 (‐0.3%) pero comenzaría a recuperarse suavemente en 2014 (1.1%). A su vez, se espera un crecimiento del 8.3% a/a para la economía china en 2013.
 
El 78% de nuestras exportaciones se dirige hacia países emergentes y Europa sólo demanda el 12% de nuestras ventas al exterior. Lo que corrobora que Argentina se beneficia con el actual patrón de crecimiento de comercio mundial. Nuestras exportaciones se dirigen principalmente hacia los países que más crecen, lo que generaría una demanda sólida de nuestros productos en 2013 y 2014.
 
Brasil
 
En los primeros meses de 2011 la economía brasilera crecía al 7% anual pero su inflación se ubicaba en torno al 6.5%/7%, superando la meta de inflación que se encuentra establecida en 4.5% con un intervalo de 2p.p. En ese contexto la autoridad monetaria priorizó el objetivo de bajar la inflación, y comenzó –en consecuencia‐ a subir su tasa de interés de referencia “Selic”, que pasó de 10.5% a 12.5%, y endurecer su política monetaria.
 
A mitad de 2012 la inflación bajó al 5% anual pero la economía real sintió el impacto. El nivel de actividad de Brasil tocó piso en el 1er. y 2do. semestre del año pasado cuando su crecimiento promedio 0.4% en términos anualizados. Dicha desaceleración fue consecuencia del endurecimiento de la política monetaria, que siempre impacta con un rezago temporal.
 
Sin embargo, en Brasil el escenario actual es diferente al de 12 meses atrás. Con el enfriamiento del nivel de actividad en 2012 el Banco Central de Brasil aplicó una agresiva política de baja de tasas, que ya ha logrado impactar positivamente en el nivel de actividad, que en la actualidad crece al 2% en términos anuales. 
 
Sin embargo, el impacto de la baja de tasas del año pasado no se habría completado aún. Dado que la política monetaria impacta con rezago temporal, el impacto de la baja de tasas todavía no se ha completado y por ende es esperable que la tasa de crecimiento de la economía siga acelerándose. 
 
Justamente, este impacto con rezago sobre el nivel de actividad, es el que al Banco Central le permite subir las tasas2 sin afectar negativamente el crecimiento.
 
El crecimiento del PBI debería acelerarse hasta el 3% en 2013 y hasta el 4% en 2014.
 
Descartamos que la economía brasilera vuelva a crecer al 7%. En los últimos años, la economía ha perdido competitividad debido al aumento de los salarios, a la apreciación del tipo de cambio y el escaso nivel de inversión en infraestructura básica. 
 
El modelo basado en el crecimiento del crédito y la expansión del consumo parecería haberse agotado, por lo que no volverían a repetirse las pronunciadas tasas de crecimiento observadas en los mejores años anteriores.
 
Por otra parte, no esperamos una significativa desaceleración de la inflación por lo que la misma difícilmente converja a la meta de 4,5% del Banco Central (BC). Desde el año pasado, el Gobierno ha ido administrando recortes de impuestos y precios regulados en un intento de mantener la inflación bajo control. 
 
Obstáculos
 
Sin embargo, la inflación se mantiene al alza, en parte, por la devaluación de su moneda (en los últimos 21 meses). Justamente, este rebrote inflacionario forzó al Banco Central a iniciar un ciclo de ajuste monetario. 
 
Desde abril el Banco Central ajustó 2 veces seguidas la Selic hasta subirla el 8%. Este ciclo de ajuste debería continuar en los próximos meses, buscando anclar las expectativas inflacionarias. Es decir, la política monetaria seguiría ajustándose en lo que resta del año. 
 
Esperamos que la Selic suba a 9% anual en los próximos meses, lo cual impediría que la economía brasilera vuelva a crecer al 6%/7%anual.
 
Sin embargo, esta suba esperada de la Selic en los próximos meses tampoco impediría que la tasa de crecimiento anual continúe mejorando. Hay dos razones para pensar esto último.
 
Primero, la tasa de interés real (ajustada por inflación) se encuentra muy por debajo de su promedio histórico. Esto último se entiende con sólo tener en cuenta que a comienzos de 2011, cuando se crecía al 7% anual, la tasa de interés real era mucho más alta que en la actualidad.
 
Segundo, el nivel de actividad seguiría mejorando porque la política fiscal se centra más en apoyar la actividad económica. Cumplir los objetivos y reducir la deuda pública son ahora metas secundarias. La política fiscal se ha vuelto más expansiva para apoyar el crecimiento y, en consecuencia, los objetivos fiscales se han ido moderando permanentemente.
 
Al mismo tiempo, el gobierno estaría más dispuesto a utilizar el tipo de cambio para aumentar la competitividad que para mantener los precios anclados; esperamos que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable entre 2 y 2,10 en 2013 y 2014. 
 
Sin embargo, tendría lugar una apreciación en términos reales debido a la inflación interna, junto con unos términos de comercio ligeramente menos favorables, la recuperación de la demanda interna y la ausencia de perspectivas de reformas para aumentar la competitividad, aumentarán el déficit por cuenta corriente al 3,0% en 2013 y al 3,3% en 2014.
 
Este “vaivén” del nivel de actividad de Brasil, que se enfría en 2012 y mejora en 2013, afecta la demanda de exportaciones de Argentina y por ende su nivel de actividad. Puntualmente, en 2012, el sector industrial argentino fue el sector de nuestra economía más afectado por el menor dinamismo económico de Brasil. Nuestras exportaciones de manufacturas de origen industrial se contrajeron fuertemente. Dentro del sector industrial, la industria automotriz fue la más damnificada el año pasado.
 
Automotriz
 
Sin embargo, en 2013 el cambio de contexto en Brasil empieza a impactar positivamente en la industria argentina en general y especialmente en la producción y exportación de vehículos. Vale la pena acotar que “de la mano” de las exportaciones a Brasil la industria automotriz creció un 15.4% interanual en el acumulado de los primeros 4 meses de este año, lo cual lo convirtió en el subsector más dinámico de la industria doméstica.
 
De esta manera, la industria automotriz fue la que permitió que se detuviera la caída de la industria en el 1er. cuatrimestre de 2013. Brasil es trascendental para la industria automotriz argentina. Si a Brasil le va bien, a la industria automotriz argentina le va muy bien, lo cual es beneficioso para gran parte del sector manufacturero doméstico.
 
Cuando Brasil crecía fuertemente en 2010 / 2011, a la industria automotriz argentina le iba muy bien y todo nuestro sector manufacturero crecía. Luego con el enfriamiento de la economía de Brasil la industria automotriz exportó menos y por ende produjo menos también, cayendo su nivel de actividad y el de todo el sector. 
 
Ahora es esperable que si a Brasil le empieza a ir mejor, nuestras exportaciones de vehículos crezcan y con una mejora de este sector industrial es probable que se amortigüe la caída del resto del sector manufacturero.
 
Sin embargo, no esperamos que la industria automotriz local pueda por si sola dotar de fuerte dinamismo a todo el sector manufacturero. En este sentido, las trabas a las importaciones y el cepo cambiario seguirían impactando negativamente al resto del sector industrial.
 
En pocas palabras, la recuperación del nivel de actividad en Brasil es positiva para la industria automotriz. Sin lugar a duda, el mayor crecimiento de Brasil será determinante para nuestra industria, que ya muestra una sensible mejora cuando se analiza su comportamiento en los primeros 4 meses del año. Sin embargo, el impacto de Brasil será más micro que macroeconómico y sólo afectaría a algunos mercados puntuales.
 
Por sí sólo, Brasil no “alcanza” para que nuestra economía vuelva a crecer fuertemente y se generen nuevos puestos de trabajo necesarios para que la tasa de desempleo baje hacia los niveles que muestran los otros países del Cono Sur.
 
Crecimiento argentino
 
El efecto positivo pero acotado de Brasil, sumado a la buena (no espectacular) cosecha y los muy buenos (ya no alcanzan) precios de la soja alcanzarían para que las exportaciones crecieran alrededor de un 6% anual cuando se compara 2013 con respecto a 2012. Este aumento moderado de las exportaciones contribuiría a que la tasa de crecimiento del PBI se ubicara en torno al 2.1% en 2013, superando por 0.8 p.p. al crecimiento del nivel de actividad registrado en 2012.
 
Ahora bien, cabe preguntarse: ¿Existe la posibilidad que la tasa de crecimiento del PBI termine siendo “algo” más elevada en 2013? La inversión privada es la clave para que la tasa de crecimiento del PBI termine más cerca de 3% que de 2%. En este marco, es muy relevante seguir de cerca el dinamismo del nivel de actividad de la Construcción, que es aproximadamente la mitad de la inversión. 
 
Un análisis muestra que la Construcción ha recobrado un muy tenue dinamismo en los últimos meses. Hay que seguir monitoreando este fenómeno de cerca. A su vez, durante los próximos meses habrá que estar atento al impacto de los CEDINes en el nivel de actividad.

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